sábado, 9 de abril de 2016

La energía solar se hace ilegal

La energía del Sol se hace ilegal

Aerogeneradores a contraluz
© Bernd Lauter / Greenpeace

El 11 de abril, la práctica totalidad de de instalaciones de autoconsumo en España se pueden convertir en ilegales. Actúa.

La normativa que aprobó el Gobierno de Rajoy es la más restrictiva del mundo, y todo el que no se haya acogido a la misma será declarado ilegal y podrá sufrir multas de entre 6 millones y 60 millones de euros, además de pagar el infame impuesto al sol.
Se acerca peligrosamente la fecha y el Ministerio de Industria, que fraguó el Real Decreto de Anti-autoconsumo y sus multas, ahora impide que esas instalaciones cumplan con las obligaciones que él mismo ha establecido poniendo de nuevo a los autoconsumidores entre la espada y la pared. Quedan pocos días y aún no está detallado cómo cumplir con las complejas exigencias técnicas requeridas para modificar las instalaciones.
En el país del sol, no tiene ningún sentido poner trabas a que la ciudadanía pueda producir su propia electricidad, con una fuente que es renovable, abundante y barata y que además podría reducir nuestra dependencia energética, generar energía de forma sostenible y descentralizada y fomentar la economía ciudadana. Sin embargo, el ministro Soria sigue empeñado en proteger los intereses de las grandes empresas eléctricas.
Pide al Presidente en funciones Rajoy que arregle el caos creado por el ministro Soria y haga que el Consejo de Ministros acuerde una ampliación del plazo, por lo menos hasta final de año, para que estos autoconsumidores no se vean sometidos a multas multimillonarias a causa de la inactividad del mismo ministerio de Industria.
En cualquier caso, habrás colaborado para evitar que se fragüe una enorme injusticia contra aquellos ciudadanos que nos pueden ayudar a salvar el clima. ¡Gracias!
Generar energía limpia no puede ser delito
Pide a Rajoy que no ilegalice a quien genera su propia electricidad con renovables.
Por favor, ¡Compartelo por correo o en tu red social!

lunes, 11 de agosto de 2014

La energía solar fotovoltaica

Introducción: La casa autosuficiente y el caos energético


Imaginemos por un momento una casa situada en un lugar inaccesible, en lo alto de una montaña, en donde no es posible hacer llegar ningún tipo de combustible como el gas, gasoil, carbón, gasolina, en donde no hay leña ni tampoco electricidad.

¿Sería posible vivir sin poder cocinar los alimentos, obtener luz, agua, o poder calentarse?

Evidentemente, salvo que tuviésemos la posibilidad de vivir como los osos o los pingüinos, la respuesta sería, no.

Y aún y cuando nuestra casa estuviese en un lugar cálido, como la selva, pero inaccesible igualmente, y fuésemos capaces de vivir como los indios, seguiríamos necesitando el fuego para cocinar los alimentos, o para alumbrar nuestro poblado durante la noche.

Es obvio que la energía no es un problema o necesidad exclusiva de nuestra sociedad occidental, en realidad, es una necesidad del ser humano.

La necesidad de energía depende de ciertos factores:

·         El clima o microclima en donde vivimos. La necesidad de energía aumenta si el lugar es frío y húmedo y ventoso y disminuye si el lugar en donde vivimos es cálido, seco y calmo.

·         La eficiencia energética de la construcción o estancia en donde pasamos el día. No es lo mismo vivir en una cueva llena de humedad, en donde nunca llega los rayos del sol que en una casa bien aislada y bien situada y orientada con respecto al sol.

Una casa, bien aislada en los cerramientos o paredes exteriores, con la misma superficie que otra mal aislada, en el mismo lugar y con la misma orientación puede llegar a necesitar la mitad de energía para calefacción. Además, los materiales interiores de que está hecho el suelo, las paredes, el tipo de acristalamiento de las ventanas (cristal doble o simple, con o sin rotura de puente térmico), el aislamiento del techo… pueden también aumentar o disminuir las necesidades de energía de forma considerable.

Una casa, situada en un lugar húmedo y frío en invierno, como la ciudad de Orense, en Galicia, cuyas paredes exteriores no tienen ningún tipo de aislante interpuesto con las paredes interiores, con suelo de baldosa - mármol, paredes de cemento pintado, techos de escayola sin ningún tipo de aislante, cocinas y baños con paredes de mármol y azulejo (todo muy bonito y lujoso), es totalmente inhabitable vivir en ella sin tener la calefacción encendida las 24 horas del día. Sería casi mejor vivir en una tienda de campaña, o en una cueva y encender una hoguera.

La misma casa, con aislante en sus cerramientos exteriores así como en el techo, con paredes forradas de papel aislante, suelo de parquet, madera o laminado, cristales con doble cristal y rotura de puente térmico, cocinas y baños construidos con materiales más cálidos, necesita tan sólo 6 horas de calefacción al día, en los días más fríos.

·         La actividad y los hábitos de consumo de cada persona, así como su necesidad personal de sentir confort. Una persona que está en actividad hará un uso menor de de calefacción, por ejemplo, que una persona que está sentada todo el día en una estancia, que además es húmeda o fría. Una mujer tiene una temperatura menor en las extremidades de 1,5 ºC, con respecto al hombre y esto hace que sea más vulnerable al frío que un hombre.

·         El desarrollo tecnológico y la actividad industrial aumentan la demanda de energía. Los países industrializados y más adelantados tecnológicamente, tienen una demanda muchísimo mayor que un país no industrializado ni desarrollado tecnológicamente.

 Los sectores que principalmente devoran la energía en estos países, son:
El transporte, la climatización y el confort de los hogares, la industria y el alumbrado público.


El calentamiento global y los recursos naturales


La contaminación y el calentamiento global de nuestro planeta están generando un cambio climático acelerado  y la destrucción de los ecosistemas y del medio, en nuestro afán de obtener o extraer los recursos energéticos naturales con los cuáles logramos el grado de confort que deseamos. Hasta ahora, los recursos naturales que  proporcionan nuestras necesidades de energía son los combustibles de origen fósil, como el petróleo, el carbón, el gas, aunque antes de utilizar los combustibles fósiles utilizábamos la leña, cuyo origen no es fósil.

La escasez de recursos naturales, su gran demanda, nos lleva a un encarecimiento cada vez mayor de la energía que mueve nuestra sociedad y que necesitamos en nuestros hogares y en nuestras industrias y para nuestro transporte.

La falta de recursos naturales, su encarecimiento y el cambio climático hace que nos planteemos la búsqueda de otras energías, no fósiles, que no contribuyan al calentamiento global de nuestra tierra ni a la contaminación de la atmósfera y que nos permitan seguir abastecidos energéticamente. Conseguir esto no es fácil pero, hoy ya es posible, pues disponemos de tecnología para hacerlo. La principal razón por lo que no lo hacemos son básicamente dos:

Por un lado, la reticencia de los países y de las compañías que producen, comercializan y distribuyen la energía y por el otro, la industria automovilística. Ambos son como padre e hijo.

Mientras siga habiendo una sola gota de petróleo seguiremos construyendo coches de gasolina y no reemplazaremos nuestros hábitos y nuestra tecnología por una más sostenible, aunque ello ponga a nuestro planeta en una situación cada vez más comprometida y más difícil para sostener la vida.

Hoy ya es posible sustituir los coches de combustión de gasolina por coches eléctricos y podemos lograr que un hogar sea auto suficiente energéticamente, casi que en cualquier lugar en donde esté situado, sean cuáles sean las condiciones climáticas.

Esto ya es posible. Por supuesto que tiene un precio, pero ya es tecnológicamente posible y asumible económicamente para un gran número de personas, pero, lamentablemente, solo aquellas que tengan suficientes ingresos para construirse una vivienda nueva o adquirir una ya construida y dotarla del equipamiento necesario y amortizar la inversión que ello supondría.

Esto no debería ser así, la energía es una necesidad de todos.

El coste de hacer una casa auto-suficiente energéticamente, puede amortizarse en menos de diez o 15 años, teniendo en cuenta que a día de hoy, un hogar medio, tiene un gasto de unos tres mil euros anuales e incluso más,  en gasto de energía para cocinar, obtener luz, agua caliente, calefacción y refrigeración.

 Este coste puede llegar a duplicarse debido al encarecimiento de la electricidad y los combustibles, que están subiendo su tarifa de manera exponencial, de tal manera que en 10 años es posible que sólo las personas ricas podrán hacer frente a la factura del gas, el gasoil, la electricidad que necesitamos en nuestros hogares para poder cocinar, para tener agua caliente, calefacción, luz, agua…

Dada la actual irrecuperable crisis económica esto no es una hipótesis, la pobreza y la miseria se adueñarán de las grandes urbes de los países hoy llamados ricos, si no nos preparamos para lo que los analistas y las empresas ya saben que va a suceder, salvo que busquemos ya soluciones.

Los políticos saben que al ritmo al que el coste de la energía está subiendo y a la falta de trabajo, nos precipitamos a un abismo y aún así, miran hacia otro lado y saben lo que ya está sucediendo ahora, que cada vez menos personas pueden hacer frente al gasto del gas, la luz, gasoil…y cada vez hay menos dinero para comprar alimentos y ropa.

Saben perfectamente hacia donde nos estamos precipitando, nosotros, nuestros hijos, la sociedad entera y lo permiten, se lo permiten a los grandes empresarios, a las industrias y ellos mismos lo hacen porque la energía es la principal fuente de ingresos de los gobiernos y estados ricos.
No debemos olvida que el 75% del coste de la gasolina y el gas y la electricidad son impuestos del gobierno. Si no fuese por estos impuestos, no tendríamos el nivel de vida que tenemos y ellos, los políticos, todavía menos.

Por tanto, la culpa no es solamente de las empresas que comercializan los combustibles y la energía. Es un pez que se muerde la cola y no sabemos cómo resolver este problema.

¿De dónde van a sacar tanto dinero en impuestos  los gobiernos, el día que desaparezca el petróleo o el día que todos nos hagamos auto suficientes?

Viendo esto, es lógico pensar, que mientras exista la última gota de petróleo o gas, no le interesa a nadie sustituir nuestras fuentes de energía ni nuestros hábitos y de momento, hay reservas para al menos 50 años, esto es lo que estiman, si no hay guerras u otras razones. Pero de todas maneras, en ese tiempo, la mitad de la vida del planeta tierra se habría extinguido porque la mayoría de las personas no podrán comprar energía y otra por los desastres naturales y el cambio climático, el hambre, las guerras y las enfermedades.

Pero no importa, ellos, los grandes señores, ya tienen su arca de Noé, ya tienen preparadas ciudades en el desierto para vivir el resto de sus días como reyes. Ya se han creado ciudades que albergarán a todos los ricos y famosos del mundo, ciudades como Dubai y Katár, son un ejemplo de la gran mira que los árabes tienen acerca de la visión de Occidente. Saben que nuestro sistema se derrumbará y reinará la pobreza y la miseria. Solamente con que Rusia y los países árabes cierren el grifo del combustible del petróleo y el gas, en su debido momento, Europa y casi todo el mundo se vendría abajo y se provocaría un matanza de unos cuántos miles de millones de personas, se provocarían guerras, desórdenes de todo tipo, enfermedades, hambre… las industrias y las máquinas que hoy trabajan los campos y transforman los alimentos y que hacen que lleguen a nuestras ciudades, dejarían de funcionan.

La energía es mucho más importante de lo que pensamos, es el motor que mueve nuestro mundo, nuestra civilización, nuestra sociedad y es tan importante como el propio alimento y el cobijo y si la energía falta, a día de hoy faltaría todo.

Necesitamos energía, pero necesitamos también una cobijo y una tierra para obtener sustento y la gran mayoría de la personas de todo el mundo no poseen ya nada de esto. Vivimos en ciudades, tenemos pisos, pero esos pisos no servirán de mucho si no hay energía y aunque la hubiese, no sirven de nada si no hay alimentos. A día de hoy el ser humano está atrapado literalmente en las ciudades y no tiene a donde ir, no tiene tierra, no tiene nada, se le ha desprovisto de todo.

Si fuésemos un poco razonables, volveríamos al campo, reconstruiríamos casas abandonadas y las dotaríamos de algún medio renovable de producción de energía y labraríamos de nuevo la tierra, como lo hicieron nuestros abuelos.

Se pueden crear comunidades rurales, formado por personas de distintos gremios, profesores, panaderos, fontaneros, albañiles, electricistas… recuperar las escuelas de los pueblos y aldeas y trabajar la tierra en común, tener un transporte común, un coche eléctrico, casa auto suficientes. Es una simple idea de supervivencia alternativa a la crisis.

Es preferible vivir con poco y no vivir sobre una nube, sobre un sueño que en cualquier momento va a deshacerse. Nos evitaremos lamentaciones y mucho sufrimiento para nosotros y nuestros hijos y seres queridos.



Sistemas alternativos de energía para los hogares.


Hoy día está de muy de moda la frase de “energías renovables”, aunque yo prefiero hablar de energías alternativas y sostenibles.

Como energías renovables se entiende, aquellas energías o fuentes de energía cuya utilización no contribuye al aumento de C02 en la atmósfera, directa o indirectamente. Pongamos un ejemplo: Si yo utilizo la fuerza de un salto de agua para mover una turbina y mover un generador eléctrico, puedo considerar que es una energía renovable pues no contribuye al aumento de CO2. Si muevo esa turbina con la energía del viento, sucede exactamente lo mismo, pero si para moverla la turbina o el generador utilizo la combustión del carbón o del gas u otro combustible que libere gases de combustión, ya no sería energía renovable y además, estas fuentes ya no proceden de una fuente natural que se renueva, sino, que se gasta y tiene una fuente finita de recursos, se gasta y no se renueva, sus recursos son limitados, además de liberar gases que contribuyen a aumentar el efecto invernadero o que libera grandes cantidades de energía calorífica que escapan al medio, a la atmósfera y contribuyen así, de manera directa e indirecta, al calentamiento de la atmósfera y/o a su contaminación.

Por ello, debemos de buscar fuentes de energía alternativas, que se renuevan de manera natural y sus recursos son infinitos y además, que en lo posible no utilicen la combustión de la materia y liberen lo menos posible calor o que lo hagan a temperaturas no demasiado altas, por debajo de los 50ºC, a ser posible. A partir de 50ºC, esta fuente de energía, aunque no produjese contaminación por combustión, liberando gases, estaría contaminando la atmósfera con calor, con calor extra, que en condiciones normales, salvo en los incendios forestales, volcanes y fuentes de agua calientes naturales, la naturaleza no genera esas temperaturas, superiores a 50ºC, a no ser en el desierto, en donde se alcanzan valores de 60ºC.

Nuestro cuerpo trata de mantener una temperatura constante de 36 ó 36,5ºC y esto es lo que nos lleva a buscar tecnologías de confort para que a nuestro cuerpo le resulte agradable permanecer dentro de este margen.

 En verano, el agua, a una temperatura de 32 a 34 ºC ya está suficientemente templada y agradable para tomar un baño sin experimentar rechazo. En invierno son suficientes 2 ó 3 grados más, ósea, entre 34  y 37 ºC sería más que suficiente. Sin embargo, en nuestras casas usamos calentadores que calientan el agua a temperaturas de 60 ó 70 y hasta 80ºC viéndonos  obligados a abrir el grifo de agua fría para no quemarnos. Sin embargo, nuestro calentador ha derrochado un montón de combustible para elevar la temperatura del agua a valores no necesarios.

Siguiente caso. La temperatura del aire que nos rodea, con una humedad comprendida entre el 40% y el 60%, resulta agradable en invierno a 21ºC y lo mismo en verano, sin embargo, nuestros sistemas habituales de calefacción por calderas y radiadores elevan la temperatura del agua a 80 ó 90 ºC y sólo, para lograr un aumento de temperatura de unos pocos grados, con respecto al ambiente, que en invierno suele estar comprendida entre 0 y 12ºC, dependiendo del lugar.

Existen sistemas de calefacción que funcionan a baja temperatura y esas temperaturas pueden obtenerse fácilmente de energía renovables como el sol, la misma energía eléctrica obtenida por fuentes renovables como la fotovoltaica o eólica o hidroeléctrica, la energía geotérmica y aéreo térmica, aprovechando el funcionamiento de una máquina de ciclo frigorífico o bomba de calor, que además, sirve para dar calor y frío al mismo tiempo, siendo muy útil para producir agua caliente por un lado y frío o aire acondicionado en verano, o bien agua caliente y calefacción en invierno y también, para reducir la humedad del aire en ambientes fríos y húmedos. La bomba de calor es una máquina muy eficiente, de múltiples usos, que se combina muy bien con sistemas de energías renovables o alternativas.

Un sistema de calefacción de baja temperatura por conductos de aire, combinada con una máquina de ciclo frigorífico con bomba de calor(para calefacción en invierno y refrigeración en verano), o la utilización de pequeños termo ventiladores portátiles(sólo para calefacción) y una instalación de energía fotovoltaica para obtener electricidad, pueden hacer auto suficiente energéticamente a una casa tipo de unos 150 metros cuadrados  y unas 4 personas, por un coste de unos 15 a 45.000 euros, dependiendo si usa aéreo termia, geotermia en la máquina frigorífica, de si usa solo termo ventiladores solo para calefacción, de si utiliza una instalación fotovoltaica para generar electricidad y de la zona climática en donde esté ubicada la vivienda.

Esta cantidad de dinero es considerable y puede asustar a más de uno, pero sin embargo, eso es porque normalmente la gente no sabe lo que gasta al año en concepto de gas/gasoil y electricidad, ( ni lo que gasta en gasolina en su coche), pero ese es el dinero que se gasta una familia de unos cuatro miembros, en una vivienda de unos 100 ó 140m2, en concepto de electricidad, gas/gasoil, al cabo de unos 10 años, dado el coste actual de los combustibles y de la electricidad. Se estima, que dentro de 10 años, el gasto será el doble, debido el encarecimiento anual del gas/gasoil electricidad.

Si añadimos el gasto de gasolina del coche, estimando unos 100 a 300 euros (pongamos unos 150 euros de media habituales en la mayoría de las personas por coche), el gasto anual sería de 150 por 12 meses=1800 euros anuales en gasto de gasolina. Al cabo de 10 años, si la gasolina no incrementase su precio, se habrían gastado 18.000 euros.

Si fuese un coche eléctrico  y tuviésemos una instalación fotovoltaica en nuestra casa, al cabo de 10 años no habríamos gastado ni un solo céntimo en gasolina y habríamos evitado gastar 12.500 litros de gasolina liberando muchísimo calor y CO2 a la atmósfera. El coche eléctrico no genera casi ningún calor en su motor, porque es eléctrico, no utiliza la combustión como energía. Su eficiencia está en torno al 80 u 85%.

Un coche de gasolina tiene una eficiencia de solo el 15 o el 20%. Esto significa, que de la energía que desprende la gasolina en la combustión, solo se aprovecha el  15 ó el 20% y que el 75 ó el 80% restantes se pierden en forma de calor en el motor y en pérdidas por fricción y rozamientos en las transmisiones mecánicas.

Con el calor generado por un coche de gasolina, en un trayecto de 200 kilómetros, podríamos calentar nuestra casa durante  dos días, hasta llegar a sudar y tener agua caliente sin gastar un solo céntimo más.

Un coche de gasolina, de coste de 14.000 euros, al cabo de 10 años, con los intereses y con el gasto de combustible al cabo de 10 años, sin tener en cuenta mantenimientos e impuestos, sale en 14.000 + 4000+18.000=36.000 euros.

Ahora mismo, un coche eléctrico de unos 14.000 euros, se amortiza en 10 años, incluyendo sus intereses, en caso de que se pida un crédito bancario para comprarlo.

Por la compra de un coche eléctrico, lo que ahorramos de gasolina en 10 años, nos da para dotar a nuestra casa de una instalación fotovoltaica que daría electricidad durante más 30 años, en los cuáles, habremos ahorrado:

30 años de gasto de gasolina de nuestro coche (18.000 cada 10 años =54.000 euros)

30 años en recibo de electricidad, incluyendo parte del gasto de calefacción y agua caliente (unos 1000 euros anuales, ósea 1000 por 30=30.000  euros)

30 años de consumo de gas en la cocina (una botella de gas al mes vale 20 euros. Al año, 20 por 12 meses= 240 euros. En 30 años= 240 por 30= 7200 euros)

Total ahorrado en 30 años, solo en energía: 54.000+30.000+ 7200=91.200 euros.

Con ese dinero ahorrado en 30 años podríamos comprar una casa en el campo, dado el precio a que ha bajado la vivienda en este país.

Si la instalación fotovoltaica se combina con una instalación de aéreo termia que cubra la climatización del hogar, el sistema fotovoltaico se amortizaría en menos de 7 años, porque el sistema fotovoltaico cubriría el gasto del compresor de la máquina o bomba de calor, el cual nos suministrará energía para calefacción y refrigeración y agua caliente.

Ahora mismo, una inversión de menos de 30.000 euros en una instalación fotovoltaica, podría aportar autosuficiencia energética a una vivienda, si la casa está situada en un lugar medio alto  de insolación, cosa que sucede en el 80% de España y Portugal, amortizándose la instalación en  menos de 10 años y dando tranquilidad y confort al hogar. Si se usa un coche eléctrico, la amortización sería mucho más inmediata, porque nos ahorraríamos el dinero del gasto de combustible del coche.

Si instalamos un sistema multisplit de bomba de calor, tendríamos asegurado la calefacción y la refrigeración sin problemas de ningún tipo durante todo el año. La instalación de un sistema multisplit con bomba de calor puede costar unos 6000 euros añadidos o menos, dependiendo de las necesidades de calefacción y refrigeración.

Si solo nos interesa calefacción en invierno y la zona es soleada en los meses de frío, el problema puede solucionarse con simples termo ventiladores portátiles. Un termo ventilador no es más que un radiador eléctrico, normal y corriente, que lleva un ventilador añadido.

Los hay desde 15 euros a 100 euros, estos últimos más silenciosos y programables. Algunos hasta disponen de  humificador para refrigerar un poco la estancia en verano. Con tres o cuatro aparatos de estos, encendidos solo en las estancias en donde la persona necesita calefacción, sería suficiente y no es necesario esperar dos horas para que calienten, son instantáneos.

Solo en el caso de que la vivienda esté situada en una zona de muy baja irradiación anual, como es caso de Galicia, Asturias, Pais Vasco(zona norte de España) la instalación fotovoltaica tendría que redimensionarse en potencia eléctrica e incrementarse en su presupuesto a unos 40.000 euros(unos 20 kilovatios de potencia fotovoltaica)  y complementarse con un sistema de climatización con bomba de calor inevitablemente, lo que sumaría un total de unos 15.000 euros superior que si la instalación fuese en el resto de la península. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el gasto de la calefacción y agua caliente, al año, en la zona Norte es siempre mayor y que la amortización se produciría al cabo del mismo tiempo, unos 10 años.

En el tema de la electricidad, hoy día, debido al descenso de los paneles fotovoltaicos, una vivienda puede auto abastecerse de electricidad, siendo viable y amortizable rápidamente la inversión. Ahora es el momento de hacerlo, debido al descenso del precio de los paneles fotovoltaicos. Se espera que el precio quede estabilizado desde este momento, en torno a unos 2 ó 4 euros por cada vatio instalado (hay un amplio margen de precios según el instalador y por eso muy importante informarse bien y pedir varios presupuestos) y no creemos que siga bajando su precio, más bien podría volver a subir.

Una casa modelo, de unos 100 ó 150 m2, con cuatro ocupantes, necesitan entorno a una potencia de 20 ó 25 kilovatios de instalación fotovoltaica, para obtener electricidad para agua caliente, calefacción y luz si la casa está situada en un lugar de irradiación medio alto. (La potencia de una instalación fotovoltaica es necesariamente mayor que la potencia que necesitamos si estamos conectados a la red de la compañía eléctrica, porque los paneles fotovoltaicos, salvo que estén dotados de una estructura que haga un seguimiento automático de orientación hacia el sol, sólo dan su máxima potencia en las horas centrales del día. Las primeras horas de la mañana y las últimas horas de la tarde, se desperdician, porque los paneles, para que den su máxima potencia tienen que estar orientados hacia el sol, perpendicularmente. Las estructuras de seguimiento automático suelen dar problemas y se averían con facilidad, especialmente si la zona en donde está ubicada la instalación es muy ventosa. Por eso no se recomiendan su utilización, salvo para instalaciones pequeñas y en donde el viento no es un problema.)

Todos estos cálculos y  precios son en condiciones muy desfavorables y en viviendas con hábitos de consumo medio elevados.

La demanda de energía se reduce con la superficie de la vivienda, con el número de ocupantes, con los hábitos de consumo de los ocupantes, con el número mayor o menor de electrodomésticos que utilizamos normalmente y el número de horas que funcionan al día, con el grado de eficiencia energética de la vivienda, su grado de aislamiento, su aprovechamiento pasivo de luz solar, los materiales con los que está construido su interior, su orientación…

Una casa de 55 m2, con dos ocupantes pueden ver reducida su demanda energética a casi la mitad. Por tanto, la inversión necesaria para ser auto- suficientes energéticamente podría reducirse a valores de menos de 15.000 euros, dependiendo de  la zona del país en donde se viva y de los hábitos de consumo de los ocupantes y del tipo de electrodomésticos que utilizamos habitualmente.

 Hay electrodomésticos que son verdaderos monstruos devoradores de electricidad y que no son del todo necesarios. Cabe citar las secadoras, los lavavajillas, los hornos eléctricos, la lavadora con agua caliente, las grandes neveras y congeladores, que pueden ser sustituidos por electrodomésticos más eficientes adaptados para trabajar con menores consumos, el alumbrado incandescente…

Por supuesto, que el precio de todo el sistema puede aminorarse todavía más si sabemos instalar el sistema nosotros mismos, pero el coste de la instalación no es lo más caro, sino los materiales, como siempre.
Hay determinados elementos de la instalación que pueden auto construirse y evitarse así, el precio elevado de su adquisición comprándolos ya hechos, pero esto conlleva mucho trabajo que a veces no compensa, salvo si uno es capaz de hacerlo y dispone de las herramientas necesarias para construirlos e instalarlos.

Yo personalmente, siempre que puedo y dependiendo de las exigencias de las personas, propongo en la medida de lo  posible usar materiales reciclados para la auto construcción de sistemas de climatización solar y por conductos, con una máquina de bomba de calor.


Si usted  es de aquellos que le gusta “Hágalo usted mismo” ¡Adelante!, yo le prestaré toda la ayuda que me resulte posible.

Sin embargo, en lo que atañe a una instalación fotovoltaica, en lo único en que podremos ahorrar es  en la instalación de los equipos, si lo hacemos nosotros mismos, pues la autoconstrucción de los elementos que constituyen una instalación fotovoltaica son muy tecnológicos y no hay apenas posibilidad de hacer nada al respecto.

Otra manera de ahorrar es procurar adquirir los materiales directamente del fabricante y solo pagar por la instalación de los mismos a algún amigo o a algún instalador de la zona y evitar intermediarios.
Con este sistema, podremos llegar a ahorrarnos mucho dinero, pues, normalmente, el coste final de cualquier instalación se incrementa de manera considerable, porque los instaladores, no repercuten al cliente el descuento que obtienen del suministrador de los materiales, que para ellos suele estar entre el 10 y el 25%. Además, en la factura al cliente, añaden un 30% más de mano de obra y sobre el precio total de materiales más la mano de obra, repercuten de nuevo el IVA, que ronda el 21%.

Si el cliente puede comprar directamente a fábrica o al suministrador y obtener el mismo descuento y pagar solo por la instalación, o si puede instalarlo por sí mismo, el ahorro total puede ser muy considerable, en torno al 60% o el 70%, lo cual es mucho dinero.

Si paga a un instalador, cuente con que le cobrará un 20% ó un 25%, pero aún así, el ahorro sigue siendo considerable y se habrá evitado el doble costo del IVA.

De esta manera, seguirá teniendo garantía directa de los materiales, por parte del suministrador. Por parte del instalador, que le habrá hecho la correspondiente factura de instalación, solo le cobrará el montaje y el IVA de montaje, no el IVA de montaje y materiales, y habrá pagado el IVA de materiales solo una vez al suministrador o fabricante, no dos veces y el descuento de los materiales, caso de que el suministrador se lo haga, se lo habrá ganado usted al gestionar directamente la compra. Si el cliente compra directamente el material, como mínimo se habrá ahorrado el pagar dos veces  el IVA.

Tenemos que ser eficientes energéticamente, pero dados los tiempos que corren, debemos de ser eficientes a la hora de ahorrar dinero, tratando, por supuesto, de no defraudar al estado, cosa que se haría, si el instalador no le cobrase a usted el IVA y no le hiciera factura.



Evaluación energética


A la hora de estudiar las necesidades energéticas reales de nuestra vivienda, lo mejor siempre es solicitar un estudio de un experto en eficiencia energética y en energías renovables, aunque ello supone una visita al lugar de la instalación. Sin embargo, la proposición de un sistema más o menos eficiente de ahorro y auto suficiencia energética variará, según el técnico que realiza el estudio y de sus conocimientos en diferentes sistemas de climatización y los gustos o intereses personales que este tenga hacia uno u otro sistema.

Si usted llamase a 4 técnicos profesionales de climatización para que le asesoren sobre qué sistema de climatización es el más adecuado, los cuatro le propondrían sistemas de climatización diferentes y alguno de esos sistemas propuestos, serían muy caros y muy poco prácticos y poco eficientes, o por el contrario, demasiado bueno y barato.

Si llamase a un calefactor le diría que instale una caldera de gasoil o de gas de toda la vida, si llama a un técnico en energía solar le diría que instale colectores solares de placa plana o de tubos de vacío para apoyar a la calefacción y le haría gastar una fortuna en una instalación poco fiable y de bajo rendimiento, que prácticamente solo sirve para obtener agua caliente para la ducha. Posiblemente, le sugeriría además, una costosa caldera de biomasa o pellets, que ahora están muy de moda. Si llamase a un frigorista, le diría que instales un sistema de bomba de calor multisplit o uno de conductos. Otro le diría que instale energía aéreo térmica y otro, para curarse en salud y garantizar que no tendrá problemas de suministro de energía, le dirá que instale una bomba de calor geotérmica, que lo combine con una cara instalación de suelo radiante o radiadores de fancoils. Y alguno de los dos o ninguno, le sugerirá que además, instales un sistema de suministro eléctrico fotovoltaico.

Para que una persona pueda asesorarle sobre abastecimiento de energía y mejorar la eficiencia energética de su hogar, una persona tiene que poseer conocimientos actualizados acerca de los diferentes sistemas técnicos que a día de hoy son realmente efectivos y viables y amortizables de la forma más rápida posible.

Si usted desea un estudio aproximado acerca de sus necesidades, asesoramiento o consejo sobre el sistema más conveniente a utilizar, se le podría hacer un estudio, sin coste, o como mucho la voluntad, dado que lleva su debido tiempo hacerlo, así como un presupuesto aproximativo. Si el presupuesto es solo para una instalación fotovoltaica o térmica para agua caliente sanitaria, el estudio y el presupuesto se le puede hacer gratis, si no fuese necesario visitar la instalación.

  Otras medidas


A veces se puede reducir la factura energética de nuestro hogar, tomando otras medidas, como mejorar el aislamiento de nuestra casa y también reduciendo nuestros hábitos de consumo excesivos. Si no hacemos eso, toda inversión que hagamos será desproporcionada y el dinero se irá por los cristales de las ventanas y a través del techo, el suelo y las paredes sin aislar, y el excesivo consumo de aparatos devoradores de energía eléctrica.

En todo lo anteriormente expuesto acerca de precios, son precios que pueden oscilar de forma muy considerable, y son solo estimativos y al alza, en condiciones muy desfavorables y para hábitos de consumo normalmente elevados de electricidad.









Datos necesarios para evaluación energética


Para  hacer una evaluación de sus necesidades energéticas, debe aportar una serie de datos acerca de su vivienda y de los consumos eléctricos.

Estos sistemas de evaluación son igualmente aconsejables para hostales y pequeños hoteles en donde los consumos de energía son monstruosos, como en una industria y las inversiones de mejora, aunque inicialmente son considerables, se amortizarían rápidamente.

-Datos Vivienda:
Tipo de vivienda ( vivienda unifamiliar, hostal, aula de clases…)Lugar, orientación, esbozo o plano en planta, con la distribución de habitaciones y piezas de la casa, superficie de cada pieza, número de plantas. Si dispone de clasificación energética o no. A partir del año 2006, en España, las casas ya deben tener su correspondiente certificación energética, sólo las anteriores a dicha fecha no la tienen(si no, simplemente dígala superficie, los años de construcción de la vivienda, si la vivienda está bien aislada en las paredes exteriores e interiores, si tiene ventanales con doble cristal y rotura puente térmico, superficie de cada ventana y ubicación, si tiene suelo de madera o de parquet, o suelo de placa normal, si tiene madera en las paredes o es cemento pintado normal y corriente, si es piedra en el interior, si el exterior es de piedra o cemento o madera), superficie y orientación del tejado, tipo de techo en el interior, si es de madera o escayola o cemento normal, si hay aislante en el mismo...


-Datos Climatización actual y consumo de agua caliente:
 Tipo de calefacción utilizada, si es eléctrica o de gas o de gasoil o de leña, tipo de caldera, tipo de radiadores, número de radiadores, consumo de gasoil o gas y consumo de electricidad en cada mes del año en concepto de agua caliente/calefacción/luz (Lo sabrá por el recibo mensual de compañía eléctrica), si tiene calentador o la caldera de gas, gasoil, eléctrica, modulante, de condensación, estanca… número de duchas al día por todos los ocupantes, número de ocupantes y porcentaje de ocupación de la vivienda durante todo el año.

-Datos Consumos eléctricos:
Cada uno de los aparatos eléctricos que tenga y el número aproximado de horas al día en que los enciende o usa.

Si tiene calentador eléctrico y de cuántos litros, cocina eléctrica, microondas, horno eléctrico, nevera, congelador, frigorífico, combi, número de puntos de luz en cada pieza o habitación, número de televisiones y ordenadores, si son portátiles o de escritorio, cuántas horas de uso al día, número  de lavados que hace con su lavadora a la semana, si usa agua caliente, si tiene lavavajillas, horas de uso de la plancha al día, número de horas que  tiene todos y cada uno de los aparatos encendidos o en funcionamiento…
Consumos en kw hora por cada mes del año. (Lo sabrá por el recibo mensual de la compañía eléctrica)


-Datos para futura instalación:
Superficie útil del tejado(zona orientada al sur) o terraza, orientación y grados de inclinación del tejado, obstáculos de edificios y construcciones u obstáculos naturales que proyecten sombras durante el día y que estén delante de la zona sur de la casa. Si proyectan sombras, especialmente en invierno, diga distancia y altitud aproximada del obstáculo y trate de situarlos en su dibujo con respecto a la casa su orientación. Si no sabe la orientación hágase con una pequeña brújula y mire la aguja que marca el sur y trate de dibujar la casa dibujando en el esbozo o plano la misma orientación que marca la aguja con respecto la planta de la casa. Si no, puede conectarse a internet y localizar su casa en google maps satélite y ahí vendrá la orientación exacta.

Debe especificar si dispone de superficie en el jardín o terraza, orientada al sur, para colocar una instalación de colectores y paneles fotovoltaicos, caso de que el tejado no estuviese  orientado al sur, o de que no tuviese ninguna otra superficie de otra dependencia con cubierta orientada al sur. Debe especificar tipo de vigas que utiliza la cubierta o tejado de la casa, separación entre vigas, si son de cemento o de madera, que tipo de tejado tiene, si es de tejas o fibrocemento, pizarra, si dispone de falso techo dentro de la casa para instalar conductos o tuberías, si dispone de un cuarto de caldera o un sótano o garaje para ubicar la instalación o de una zona libre de buhardilla.

Debe especificar si la zona es de mucho aire, muy ventosa, con vientos fuertes, si hay mucha humedad, si hay nieblas persistentes, temperaturas habituales en verano máximas, y, mínimas en invierno, si está muy nublado durante el invierno o el verano…

Debe especificar el número de personas que suelen estar en la casa en invierno y las estancias que predominantemente están ocupadas, como la sala, la cocina, alguna habitación, si hay alguna persona enferma encamada, niños, invitados o residentes a mayores en alguna época del año.
Debe indicar la altitud del lugar y la población más cercana y la provincia. Si le es posible, puede indicar las coordenadas Gps del lugar para obtener los datos de orientación y obstáculos, así como los datos climatológicos del lugar de la forma más concreta posible.

Son muchos datos a primera vista, sobre todo si no se está familiarizado, pero son necesarios para elaborar un proyecto de auto suficiencia energética para una vivienda y ajustar al máximo los cálculos de las necesidades reales de energía que ésta y sus ocupantes tienen.
¡Espero a que se animen y tomen conciencia energética!


Consejo final: colapso energético


Bien, me gustaría por último darle un consejo.

El colapso energético de Europa ha comenzado, Rusia ya ha amenazado y ahora solo falta que lo hagan los países árabes. Esta situación de tensión irá en aumento y podemos decir que estamos ante un polvorín que puede estallar en cualquier momento. Y si estalla, las consecuencias serán tan grandes, que nadie se lo puede ahora mismo imaginar, ni siquiera planteárselo.

Voy a darles un consejo, pero antes, quisiera decir que yo no me dedico a vender materiales de energía solar, ni recibo comisiones por parte de ninguna empresa que se dedique a esto.

Mi situación actual es como la de muchas personas que se encuentran sin trabajo en este país.

 Hago de asesor energético, a nivel particular y hago pequeñas instalaciones a personas conocidas, tanto de energía solar fotovoltaica y energía solar térmica para obtención de agua caliente, para que las personas dispongan de algo tan básico, como es el agua caliente y la luz y no tengan necesidad de alumbrarse con velas ni de asearse con agua fría y para ayudarles a ahorrar su dinero, ahora tan escaso para todos.


 ¡Tómense en serio la posibilidad de ser auto suficientes!.


Partes de una instalación fotovoltaica


Una instalación eléctrica fotovoltaica, aislada de la red eléctrica, se compone básicamente de 4 partes o elementos:

  • Las placas fotovoltaicas, que captan la luz del sol y la transforman en corriente continua, corriente del tipo de las pilas y las baterías de los coches.
Las placas son el corazón del sistema, son indispensables y suponen entre el 30 y el 40% del coste total de una instalación.

Ahora mismo, aunque no se instalen, sería conveniente adquirirlas, pues su precio está en su mínimo histórico, en torno a 1 euro el vatio. Hay mucha producción y no hay problema para conseguirlas, pero si hubiese un colapso energético, su precio se dispararía y nadie como usted o como yo podría comprarlas.

  • El  cable eléctrico para su instalación y elementos de protección eléctricos. Puede suponer un 5% del coste de la instalación.

  • La estructura mecánica donde van fijados los paneles para que no vuelen con el viento ni se caigan del tejado o donde estén instalados.
El precio de esta estructura es muy variable y su montaje, junto a la fijación de los paneles es lo que da más trabajo de toda la instalación. A veces, incluso es necesario montar andamios o contratar a una grúa. Si existe la posibilidad de construir uno mismo esta estructura de fijación y que esta valla en un lugar accesible, situado hacia al sur, por ejemplo una terraza, cubierta plana o un llano del jardín, el coste puede bajar ostensiblemente. Su coste podría llegar al 40%, incluida la mano de obra del instalador, pero es muy variable y podría conseguirse por el 10% o menos, si la hace usted y monta usted los paneles.

El precio de montaje de la instalación queda absorbido por el montaje de la estructura y la fijación de los paneles, que es lo que más mano de obra lleva. El resto de mano de obra es de menor importancia y se corresponde, básicamente a la conexión del cableado y los equipos en el interior de la vivienda.

La mano de obra en sí, puede suponer un 15 o un 20% de toda la instalación.

Podemos decir, que la estructura sí es algo imprescindible y además, no escatimar en seguridad, pues una mala estructura y una mala fijación pueden hacer que nuestros paneles vuelen con el viento ante el más mínimo temporal, llevándose nuestro sueño como si fuera el globo de un niño en pijama, así como nuestro preciado dinero.

  • El siguiente elemento imprescindible sería un aparato, llamado Inversor.
El inversor o convertidor, es un aparato electrónico que se encarga de convertir la corriente continua que generan los paneles fotovoltaicos, en la corriente que utilizan los aparatos eléctricos de los hogares. Los hay de diferentes potencias y calidad de corriente generada, siendo aconsejables que sean de onda senoidal pura, para garantizar que cualquier aparato, como los ordenadores y motores funcionen adecuadamente. Deben escogerse según la potencia que vamos a necesitar en nuestro hogar y es aconsejable que lleven cargador de baterías incorporado, así también, que sean capaces de trabajar en el punto máximo de potencia de los paneles solares. (Ya sé que le suena a chino, pero no se preocupe) y también, que estén preparados para poder conectarse a la red eléctrica de manera simultánea, pero esto no es imprescindible, además, actualmente, las compañías eléctricas de nuestro país no lo permiten.

Su precio puede suponer el 10% o el 15% del coste de la instalación y es imprescindible si queremos enchufar la mayoría de los aparatos domésticos que funcionan con electricidad.

Si todos nuestros aparatos fuesen capaces de trabajar con corriente continua, no sería necesario el uso del inversor, podrían conectarse directamente a través de un regulador o estabilizador de voltaje, o a través de una batería.

  • Tenemos dos elementos inseparables, las baterías y un regulador solar para la  carga de las mismas. Ambos son los componentes más caros de la instalación. Su coste supone el 40% de la instalación, pero afortunadamente, no son necesarios, pero, si deseamos tener luz y aparatos conectados durante la noche, cuando no hay sol o en un eclipse solar, necesitamos tener una batería, aunque sea algo pequeña, por ejemplo, para el alumbrado.
Si la batería es pequeña y es sólo para el alumbrado y para el ordenador o la tele o para calentar con el microondas la cena, una batería puede suponer solo el 8 ó el 10%, con un regulador de carga y si solo la quiere para que funcionen las bombillas de la casa, para no andar a oscuras, con tres baterías de coche serían suficientes.

Por tanto, las baterías son casi imprescindibles, pero no lo son del todo, pueden colocarse más adelante, según nuestra necesidad, con lo cual, lo que realmente necesitamos serían los paneles solares, el cableado, la estructura y su montaje y el inversor.

Estos tres elementos suponen solo el 60% de nuestra instalación.

Si de ese porcentaje, logra ahorrarse el segundo  IVA, se ahorraría un 21% del coste del material.

  • Por último, tenemos un grupo de emergencia, caso de que nuestra instalación fotovoltaica se estropee o tengamos muchos días nublados, con apenas sol y las baterías se hallan descargado totalmente. Suele ser un generador eléctrico de gasolina o diesel, que puede arrancarse manual o automáticamente.
Si existe un generador auxiliar de emergencia, la instalación fotovoltaica aislada de la red eléctrica puede, inicialmente, proyectarse con una potencia  bastante menor que los cálculos que hemos hecho hasta ahora y reducirse su coste a casi la mitad. Con ese ahorro de una instalación casi a la mitad, podemos invertir en comprar un buen generador de gasoil y una nevera de gas, pues las neveras y frigoríficos son de los  electrodomésticos que más consumen a lo largo del día y los que obligan a sobre-dimensionar una instalación fotovoltaica, considerablemente, incluso en condiciones normales de climatología.

 No es tanto por el consumo, sino por el número de horas que funcionan durante el día. Lo mismo sucede si vemos mucho la televisión, o si hacemos un uso prolongado del ordenador. El ordenador y la televisión son aparatos que suelen utilizarse durante muchas horas al día y su consumo no es muy bajo que digamos.

Hay aparatos, de un elevado consumo, que sin embargo sólo se utilizan puntualmente, como la plancha, la lavadora, el microondas y mismo la cocina eléctrica de inducción, si se cocina un promedio de 2  horas durante el día, con un solo hornillo. Si solo es cuestión de calentar o descongelar una comida o producto, es mejor utilizar el microondas, es más rápido y consume mucho menos que una cocina eléctrica de inducción. 

El uso del horno eléctrico o de una cocina eléctrica normal (sin inducción), están desaconsejados en una casa dotada de instalación fotovoltaica, igual que las secadoras y  los lavavajillas, así como los grandes congeladores, a no ser que sean especialmente diseñados para funcionar con energía solar. De todas maneras, cocinar con cocina de inducción solo debe hacerse en los días muy soleados y cuando las baterías estén bien cargadas.

En cuanto al uso del generador de gasolina o de gasoil, debemos de considerar si lo vamos a necesitar solo de vez en cuando, de emergencia, o si por ahorrar inicialmente en una instalación infra-dimensionada, tendremos que utilizarlo muy a menudo y durante varias horas funcionando continuamente, pues, es este caso, debemos de tener en cuenta, que tendremos que estar hiendo y viniendo con la garrafa de gasoil y el butano y también, hacer un cálculo de cuanto nos va a suponer de gasto al año y cuanto nos ahorraríamos al año si la instalación fotovoltaica hubiese sido diseñada para no tener que utilizar el generador ni el butano teniendo en cuenta, además, que los combustibles están subiendo cada vez más y que, en algún momento, podríamos estar des abastecidos por falta de suministro.

Si queremos ser auto suficientes al máximo y podemos afrontar el coste de una instalación sobre-dimensionada, esto sería lo más aconsejable.

Otra manera de evitar una instalación sobre-dimensionada, es, si disponemos de leña para hacer uso de una estufa para calefacción y que también nos serviría para el agua caliente y las duchas.

No es aconsejable hacer uso de estufas de pelets, pues, estas calderas, a partir de ciertas potencias, ya tienen un buen coste y además, los combustibles de pelets son productos manufacturados que están empezando a escasear y a encarecerse, debido a la moda repentina de este tipo de calderas, y no se producen suficientes pelets conforme a la demanda y podría haber des abastecimiento, como el gas o el gasoil.

Además, salvo que el pelet se lo lleven a casa, tendrá que estar hiendo y viniendo al pueblo o a la ciudad cargando con sacos.

Si desea ser auto suficiente, y evitar la dependencia del suministro de combustibles, lo mejor es pensar en una instalación sobre-dimensionada, aunque es algo que puede ampliarse más adelante, si inicialmente no pudiese hacerla.

Existen kits básicos de energía solar fotovoltaica, que incluyen las placas y el inversor por unos 7000 euros, con el IVA y portes incluidos, placas de calidad de la casa Sharp, para una potencia de unos 6 kilovatios. Si lo desea, compre ahora solo los paneles solares, o aquellos que puedan.

¡Gástese este dinero, compre este material y aunque no lo instale ahora, téngalos guardados en su casa como si fuera oro!. ¡Hágame caso!

Yo no gano nada en esto, se lo aseguro, salvo que usted valore que debo ganar algo por la gestión que pueda hacerle  y el ahorro del material y el asesoramiento. Pero llegado el momento, ya me llamará para instalárselos o, al menos, para darme las gracias. Es muy posible, que en menos de dos años usted me esté invitando a tomar café o un chocolate con churros en su casa o invitándome a comer, durante los cuatro ó 5 días que tarde en instalárselos.


Reflexión final

Invertir en energía es invertir más que nunca en cierta tranquilidad. Irse planteando la posibilidad de ser autosuficientes no es descabellado.

Lamentablemente, la inversión inicial para ser auto suficientes energéticamente suele ser elevada y no están los tiempos para grandes inversiones y,  lo que es aún peor, no está al alcance de la mayoría de las personas y parece que como siempre, es una cuestión que solo puede abordar las gentes adineradas, pero en este caso, es algo que debemos plantearnos seriamente, antes que cambiar de coche, por poner un ejemplo.

   Si desea un estudio y un presupuesto acerca de una instalación fotovoltaica o de energía solar térmica para agua caliente solar, escríbame a esta dirección y ponga en el asunto “Presupuesto gratuito”  majovarifrayescoba@gmail.com  teléfono: 642 516508

Deme todos los datos necesarios acerca de la superficie de su casa, número de ocupantes, consumos eléctricos y de agua caliente al día o al mes, orientación de la vivienda…Puede teclear las coordenadas de su vivienda en google maps y obtener una vista en planta de su vivienda, del satélite de google y enviármela impresa. Si me proporciona las coordenadas yo mismo puedo hacerlo y obtener los datos climatológicos necesarios da la zona, datos de orientación, imprescindiblemente necesarios para elaborar un estudio o proyecto.

Por último, si le resulta interesante este tema y cree que hay personas interesadas en la auto suficiencia energética, no dude en promocionar este artículo, citando su fuente, aunque no es la fuente lo más importante, sino el mensaje y su información.

¡Saludos y muchas gracias! Manuel Vázquez.  Asesor en Energías sostenibles y renovables.



Instalaciones conectadas la red eléctrica


Auto-consumo


Hasta ahora hemos hablado de las instalaciones de viviendas y locales aislados de la red eléctrica, como casas de campo y montaña, albergues…pero ahora hablaremos de las casas y locales que ya tienen un suministro de electricidad (casas, hoteles, hostales, campings…) y que sus propietarios quieren, igualmente, ahorrar en su factura de electricidad, en su factura energética.

Hasta hace poco no era legal en España instalar una red fotovoltaica, si el inmueble ya disponía de suministro eléctrico, ni inyectar el excedente  de energía producida por nuestra instalación, a la red eléctrica de la compañía, sin formalizar un contrato de compra venta de energía.

A día de hoy si se puede instalar la red fotovoltaica en nuestro inmueble, a condición de que no se inyecte ninguna electricidad excedente a la red de la compañía eléctrica, entre otras cosas, porque si lo hacemos, la compañía nos cobrará el más mínimo vatio de energía que le regalemos o inyectemos a su red, cuando lo lógico sería que debería de pagarnos por cederle energía que va a utilizar para abastecer a los inmuebles cercanos al nuestro, en donde está nuestra instalación.

En otros países avanzados de la Unión europea, que no el nuestro, esto es posible y es una modalidad de contrato eléctrico, llamado balance neto, que significa, que si producimos más energía que la consumimos, la compañía nos compensa con la energía que consumimos de la su red eléctrica, cuando consumimos más de la que producimos.

En nuestro país, no solo no nos pagan por la energía excedente de nuestra instalación, sino, que además, nos la cobran, porque los contadores digitales que ahora colocan en nuestros hogares contabilizan el tráfico de energía en los dos sentidos, tanto si consumimos como si producimos.

La solución para evitar inyectar energía a la red eléctrica, si tenemos una instalación productora de energía fotovoltaica, es, que nuestro sistema tiene que tener un monitor de red, que mide cuanto consumimos y evita que se inyecte a la red de la compañía los excedentes de nuestra instalación.

La ventaja de una instalación no aislada de red, es decir, de auto-consumo conectada a la red eléctrica, es, que no necesitamos tener voluminosas baterías caso de que no haya sol o de noche, pues tenemos el suministro de la compañía eléctrica, para darnos apoyo y solo vamos a pagar por aquellos momentos que no podemos generar la potencia necesaria.

Esto abarata mucho el coste inicial de la instalación fotovoltaica pues las baterías son los elementos más caros de una instalación fotovoltaica, que junto al regulador de carga, puede suponer un 40% de la instalación, según la capacidad de la batería y los días de autonomía para los que se ha diseñado.

Además, los consumos mayores de energía casi siempre coinciden con las horas de sol, y en esos momentos es nuestra instalación la que suministra la mayor parte de la energía. De noche, los consumos quedan reducidos al mínimo y además, puede contratarse a la compañía  una tarifa eléctrica reducida nocturna, caso de que tuviésemos consumos algo elevados durante esas horas.

Si colocásemos baterías, estas podrían seguir abasteciéndonos de noche, si  lo deseamos o necesitamos y además, otra ventaja de colocar baterías, sería, que en caso de falta de suministro eléctrico en caso de apagón, nuestro sistema elecrico seguiría funcionando, con lo cual, esto sería como un sistema de emergencia, que podría evitar el uso de costosos y aparatosos generadores o grupos electrógenos de emergencia.

El inconveniente del uso de baterías es su coste y el uso añadido de un regulador de carga o gestor de baterías y estas cosas encarecen inicialmente y sustancialmente, la instalación. No obstante, si una instalación fotovoltaica aislada de red, para una vivienda se amortiza en unos 12 años, en un hotel, hostal, camping, centros de vacaciones, albergues…su amortización suele ser en mucho menos tiempo, en torno a los 5 ó 7 años, dependiendo de la inversión y del ahorro conseguido al año por la instalación.

Los componentes necesarios para una instalación fotovoltaica, de auto consumo, conectada a red, son los siguientes:

  • Campo de paneles fotovoltaicos.
  • Estructura de montaje.
  • Cableado y protecciones.
  • Inversor preparado para conexión a red.
  • Analizador de red.
  • Baterías y gestor de baterías(opcionales)
Para realizar una instalación de auto consumo, en España, es necesario hacer una solicitud administrativa y presentar una memoria o proyecto y solicitar la presencia de la compañía eléctrica para hacer el enganche de nuestra red, con nuestra instalación interior.

Instalaciones fotovoltaicas conectadas a la red eléctrica:


Venta de energía:

No hablaremos aquí de este tipo de instalaciones, dado el fracaso que han tenido y el batacazo de aquellos que han invertido para generar y vender energía eléctrica a precio de oro, pues con la crisis, los gobiernos no pueden pagarles las tarifas pactadas.


Artículo en proceso,¡ Por favor, subscríbase! Iremos añadiendo  más información e imágenes.

 

Puede visitar la entrada del sigiente blog, si lo desea : El colapso energético

Muchas gracias.

Manuel Vázquez